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Es curioso que un día antes de que viniera el gobernador, en el tramo carretero que pasa por esta ciudad donde comienza la avenida Obregón (para que me entienda desde el puente hasta la subida), donde el trabajo que se está haciendo es ampliación a cuatro carriles en el que por cierto llevan casi un año (se puede decir que a estas alturas todavía está en malas condiciones), pues en la subida había ciertas curvas que el viajero tenía que sortear, las que se hacían con lomas de tierra.
Y si no hubiera venido el gobernador aún estuvieran así, pero con el anuncio de su visita como por arte de magia emparejaron el tramo, pues el mero día amaneció bien aplanado, ¿cómo la ve? Después de haber recibido quejas del tortuguismo de esa obra, como que da la impresión que ahí se detuvo el tiempo, pero con la visita del gober cambió mucho, pues es una obra del PSP. La visita del mandatario a esta ciudad (que es la número 23, y hasta la fecha no nos ha podido sonorizar pues en parte dependemos de Baja California y por años seguimos gobernados por el PAN), que puede venir las veces que quiera aun después de que deje la gubernatura, en esta ocasión su visita se debió a la inauguración del edificio del Hospital General no terminado al cien por ciento, sólo que algunos mal pensados adujeron que el evento fue electorero para ayudar a los candidatos de su partido, no obstante no deja de ser motivante su llegada a la ciudad y más que vino a cortar el listón de lo que en el futuro va a brindar a muchos sanluisinos los servicios que ahí se van a atender, pues ahí se podrá curar desde un simple catarro hasta la Influenza. En realidad el proceso electoral en esta ciudad está de cuidarse, o más bien a cuidarse de todos, y más de los mal pensados pues insinuar que el gober venía a ayudar a los candidatos de su partido da miedo. Y la verdad que nadie se escapa de los espías, o dedos, dentro de los partidos contendientes, acuérdese de aquel escándalo que se hizo con las despensas del DIF, y lo mismo con materiales de construcción que entregaron, creo que de Sedeson, pero según fotos en la entrega aparecen simpatizantes de cierto partido que a la poster se notaba era político por la vestimenta, y ahí no queda la cosa porque aún hay más, en la semana que pasó lo mismo sucedió con un funcionario del actual ayuntamiento que fue acusado por un partido político de haberse llevado para su casa un montón de escombros que habían levantando de un parque de recreación. Lo más curioso que la gente o el ciudadano en este proceso electoral ya no cree en los partidos políticos, mucho menos en los que prometen muchas cosas que le llaman propuesta de campaña, aunque vayan con la nueva moda de que sus planteamientos sean firmados hasta con notario público, esas propuestas deberán ser cumplidas si el voto les favorece el próximo domingo si acaso llegan al poder como candidatos que son actualmente. Los candidatos con tal de conseguir el voto nos están bajando la luna y las estrellas, ¿por qué lo hacen? Según ellos las actuales autoridades que nos gobiernan no han hecho nada, pero ellos sí traen la varita mágica, si ganan todo va a ser felicidad para sus gobernados. Como la reforestación de la ciudad, imagínese ¿cómo se verá nuestra ciudad con un millón y medio de árboles plantados? Que todos nos den sombra, ¿cuál calor va a hacer?, como lo prometió un candidato, y otro que promete que en menos de que cante un gallo estará lista la ampliación de la carretera San Luis-Sonoyta, o que él nos va a resolver las altas tarifas eléctricas, y que va a quitar el cargo que se nos cobra por alumbrado público, o mínimo regresar al tres por ciento, creemos que son puras frases electoreras, el tiempo les quitará lo hablador a los candidatos, ¿no cree usted amigo lector? Lo único que queda el próximo 5 de julio, es salir a votar por cualquiera de los candidatos, recuerden que el voto es secreto y sufragio efectivo. |