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GALES, Gran Bretaña, ago. 24, 2008.- La reina del pop inició su gira mundial el sábado, armada con tres colgaderos de vestidos, una montaña de diamantes y una comitiva tan grande como para llenar un avión de pasajeros.
Los aficionados a la música de Madonna acamparon alrededor del Estadio Millenium de Cardiff desde el viernes, para ver a la diva que recién cumplió los 50 años, en un programa de cuatro actos, apoyada por un equipo de 250 miembros, entre ellos un quiropráctico, un entrenador personal y una masajista. El público emitió una ruidosa ovación cuando comenzó el primer tema del concierto, 'Candy Shop', del nuevo álbum Hard Candy. El concierto de dos horas de duración incluye ocho cambios de vestuario, 16 bailarines y alrededor de 1,85 millones de dólares en diamantes Swarovski. Madonna empleó a 36 diseñadores para preparar 3.500 artículos de vestuario diferentes. La música es presentada como una mezcla entre el "rap gansta", el "rave", la música folclórica rumana. La controversia que acompaña a la reina del pop no se hizo esperar. Durante el concierto Madonna se permitió una incursión en el terreno la política estadounidense haciendo una referencia no tan sutil al candidato republicano John McCain. Durante un interludio visual se mostraron imágenes de destrucción y calentamiento global, seguidas re retratos de Adolfo Hitler, el presidente autoritario de Zimbabue, Robert Mugabe, y finalmente McCain. Estas eran seguidas por imágenes del ex Beatle John Lennon, el activista ecológico Al Gore, Mahatma Gandhi y para cerrar, el demócrata Barack Obama. Al terminar esta secuencia de video, Madonna apareció para ejecutar una versión "rave" de 'Like a Prayer'. La música del concierto hacía un reconocimiento a las raíces de la chica material en la década de 1980. Esas raíces se remontan a tres décadas, cuando la aspirante a cantante se presentó en Nueva York con apenas 35 dólares en la bolsa. La gira de Madonna era muy esperada en Gran Bretaña, donde ha encontrado un hogar la superestrella del pop, conocida aquí solamente como Madge. La prensa amarillista se expresó de la mejor forma posible al referirse a las 600 horas de ensayos y los varios meses de ejercicios invertidos en la gira, diciendo el diario The Sun que la cantante se encontraba "en una increíble forma" y que "mantiene su vieja magia". |