|
Aunque todavía es muy pronto para que algunos personajes sanluisinos de la política, anden como si fueran niños que quieren que pronto se llegue la Navidad, y que muchos de estos andan que se les “cuecen las habas” porque pronto se llegue el tiempo de las elecciones, porque creen en el dicho: “al que madruga Dios lo ayuda”, y estos no desaprovechan la oportunidad de hacer proselitismo a su favor, porque en lo futuro quieren ser diputados locales, federales o mínimo presidentes municipales.
Cualquier puesto de estos aspiran, sólo que si de veras quieren sacrificarse por el pueblo, aunque ya nadie les cree a estos advenedizos que a estas alturas deben tener la capacidad de pensar en proponer soluciones verdaderas, que en realidad el pueblo sea el beneficiado por decir así, antes o después de alguna elección el tema que sobresale siempre ha sido el de seguridad pública, que todavía el actual alcalde no la ha hecho del todo, y estos que quieren ser los próximos mandamases de esta comunidad y el Valle, van a tener que agarrar al “toro por los cuernos”, que siempre la autoridad saliente lo deja bien suelto, en esto no queremos decir que las anteriores o las presentes autoridades municipales no hayan hecho nada, posiblemente sí, y mucho, pero por lo que se ve en la actualidad sigue faltando vigilancia y más atención al público afectado, que es lo que pone en la balanza a los que imparten la ley, que es más desfavorable para el que espera que se le haga justicia. Pero como en años anteriores, el hampa sigue haciendo de las suyas, pues anda bien desatada en esta localidad, pues no se tientan el corazón para andar atracando a quien se les ponga en frente ya que en las últimas semanas se han registrado una gran cantidad de asaltos, que hasta muertos ha habido, sin que la policía logre contenerlos. En su mayoría los atracos han sido a mano armada, en donde los más afectados son los expendios de cervezas, en que cada rato los roban, que los rateros ya parecen los dueños de estos, pues cuando se les antoja van y hacen sus retiros voluntarios, como también en los minimercados pasa lo mismo, ya que también seguido van a retirar las ventas del día, y con los del transporte público, con los choferes de los taxis, al robarles hasta las unidades que por cierto en días pasados fue muerto uno de ellos que para robarlo le dieron de balazos y en la semana que pasó, uno de estos fue encajuelado, que hasta el ladrón con todo cinismo se fue de ruletero con el pobre hombre en la cajuela, también hay robo de viviendas que se quedan vacías por las vacaciones, y llegan los dueños con la novedad de que no hay ya nada de valor en el hogar, pues se llevan todo, y estos dejan de trabajar varios días, por andar poniendo denuncias en los Ministerios Públicos, en andar señalando que fueron víctimas de mudanzas clandestinas, ya que por lo regular se llevan todo. En otras casas no se llevan todo pero resulta muy molesto que se lleven el televisor o la video, que es la diversión favorita de los hogares, porque no me va a decir que no ve las telenovelas y más las amas de casa que son las que están al pendiente de estas, o usted del futbol, o las olimpiadas que ahorita están a todo su apogeo, y así, como esto, se llevan muchas cosas de valor, que nunca se recuperan, ni con un montón de denuncias. En resumidas cuentas, seguridad pública sigue siendo una prueba de fuego para cualquier autoridad, y más para las venideras que ya se andan promoviendo. Esperemos que las nuevas unidades que se pondrán en marcha ya muy pronto, sirvan de mucho para la vigilancia local, que ya vengan equipadas como aquellas que soñó nuestro munícipe, con equipos modernos dentro de las mismas, donde se iban a monitorear al oficial dentro y fuera de la unidad además dentro de su sección asignada, con televisión para monitorear al infractor. Los familiares de una señora que fue asaltada al retirar dinero de un cajero también clamando justicia, aquí se tiene una leve esperanza, pues el hecho ocurrió en San Luis, Arizona, veremos como se portan los policías de nuestra vecina hermana ciudad, voces de la calle les tiene mucha fe, veremos y diremos. |