Regreso feliz a México
Escrito por Pedro Beltrán Lizárraga   
Sunday, 03 de August de 2008

¡Hola lectores míos! Pues que ya estoy en México. Sí, en mi país, después de recorrer por varios días, dos que tres países de Europa y, aunque el punto o meta de mi periplo lo fue Ámsterdam, Holanda, una de las ciudades más modernas y de mucho progreso en la zona llamada de “los países bajos”.

Pocos lo saben, pero lo más importante de Ámsterdam es el negocio del turismo de todo tipo, motivado porque es la capital agrícola de Holanda y de una gran zona agraria (sin ejidatarios) en donde los productores le han y siguen quitando al mar extensas zonas para la producción de forrajes, hortalizas, ganado diverso, cereales y miles de toneladas de flores, destacando los famosos tulipanes que el país exporta a varios países del mundo, incluyendo a México y su vecino del norte, Estados Unidos.

En verdad que vengo emocionado, después de ver de cerca, el y los métodos que inventaron los holandeses para quitarle al mar miles de hectáreas de las mejores tierras del mundo. Muy interesante, porque siguiendo ciertas técnicas ha convertido los terrenos salitrosos e improductivos en bonitos vergeles, en los que pudimos ver de cerca el pastoreo de vacas lecheras de color blanco o negro con blanco.

Y eso no es todo, pues entre los pastizales y molinos de viento de hace centenas de años, se ven, por aquí y por allá los frondosos cultivos de sorgo para grano y hermosos cultivos de trigo, además de maizales, tan productivos o más que los de la zona norte de Sinaloa, México.

De momento no estaban a la vista los cultivos de flores, por motivo de que la cosecha la hicieron en la estación de primavera. No había flores, pero sí bulbos por toneladas y de gran calidad en las tiendas de plantas y de semillas. De todo tipo, conste, pues a precio regular se vende la semilla de mariguana en greña y, germinada en empaques especiales, para uso en los patios traseros de las bellas viviendas, tanto de la mayoría de los países de Europa.

¿Por qué razón? Vaya hombre, porque en la mayoría de las zonas de mucha población, está legalizado el consumo y producción casera de la canabis indica a que antes me referí.

Y bueno pues, por esta vez me abstengo de hacer comentarios al respecto, pero como lo que sobra es tiempo aquí en la Ciudad de México, prometo a mis lectores y cibernautas que con todo gusto seguiré abordando el tema sobre el éxito de mi viaje al antiguo continente, en busca de mayores conocimientos sobre las cosas buenas del agro.

Sí hombre, como eso de que en Holanda le roban terreno al mar, mientras que en el noroeste de México, el mar acaba con grandes extensiones por la falta de sistemas óptimos de control y saneamiento. Por eso se ven cerca de las zonas marítimas como aflora el salitre, en tierras que antes producían miles de libras de algodón o ídem de toneladas de trigo, maíz, frijol, cártamo, etcétera.

Sí pues, pero lo bueno es que no todo está perdido en el agro mexicano, si un día de estos se le ocurre al gobierno de Calderón, poner en práctica la agricultura de los países bajos. ¿Por qué bajo? Pues porque sus terrenos agrícolas, antes estuvieron bajo el nivel del mar y también sus grandes ciudades, como sería el caso de Ámsterdam, en donde me ubiqué por varios días, no sin antes: visitar París, la histórica Londres, la milenaria ciudad de Brujas, Bélgica otras de menor tamaño pero de gran tamaño histórico, por haber sido escenario de los eventos criminales de los nazis o años atrás un dominio de  Napoleón, el nativo de Córcega, que envió sus ejércitos hasta México, pero sin pensar en que Benito Juárez los sacaría del país como tapones de corcho. Es todo por hoy y gracias por leerme ¡Salud!

 

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