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Cuando llegaron las primeras informaciones sobre la muerte de 12 personas en una discoteca de la Ciudad de México, tres de ellas policías -una mujer-, luego luego nos imaginamos que habían fallecido pisoteadas por otras.
La realidad la mostraron las imágenes la noche del lunes en la mayoría de los noticieros, cuando las 12 personas cayeron al piso ya estaba muertas, fueron sofocadas por las mismas gentes que estaban alrededor. De seguro que algunos bromistas que estaban empujando al final de la cola no se imaginaron la tragedia que causaban. Mataban a las personas con las que minutos antes bailaron. Ahora están culpando a las autoridades que realizaron el operativo en la disco, pero los autores materiales de los crímenes no recibirán castigo, pues no se sabe quién fue el que apretó o pisoteó más. Pero eso no es nada nuevo, quién sabe el porqué de esa maldita prisa de ser los primeros cuando no hay una real emergencia por abandonar el sitio donde se está. Y la verdad pasa en todas partes, a todos nos ha tocado que antes de acabar la película nos levantamos de los asientos y avanzamos hacia la salida, paso a paso, cuerpo por cuerpo en una fila que parece interminable, cuando lo normal y común sería esperar que se levantaran los de las filas delanteras y que abandonaran el sitio. Vaya, hasta en los aviones se ve eso, apenas se detiene la nave, todos se paran en los pasillos buscando las maletas y así se están por unos minutos hasta que dan la orden de bajar. Pero volvamos a las discotecas, bares, antros o como se les quiera llamar, pensando en lo que ocurrió en la Ciudad de México, primero con el antro “Lobombo” y ahora con el “News Divine”, las autoridades locales deben poner atención. La mayoría de los lugares donde están instalados esos sitios de diversión no fueron construidos ex profeso, es decir, no están planeados para albergar a tanta gente al mismo tiempo, no tienen salidas de emergencia, ni sistemas anti-incendio. Esta es una chambita para el director de la Unidad Municipal de Protección Civil, quien no ha querido o no ha podido hacer algo para desquitar ese sueldo catorcenal. No es mala onda o mal pedo como dice el Santana, pero la verdad es que en materia de seguridad hay mucho qué hacer, más que andar buscando refugios en épocas de calor o de frío, sitios que nadie usa. Un ejemplo es el antro que se ubica por la avenida Álvaro Obregón y calle Primera, un sitio de dos ó tres plantas que no tiene salida de escape o si la tiene siempre está cerrada con llave, y el ingreso es una peligrosa escalera. Así como ese están la mayoría, donde se permite el hacinamiento, la entrada a menores de edad, la prostitución y hasta la compra-venta de drogas, pero ese ya es otro boleto. No hay que esperar a que se presente una desgracia para corregir las costumbres que ya se hicieron leyes, hay que prevenir para evitar las lamentaciones. Siguen los rumores… Dicen que cuando el río suena es que agua lleva, pero aquí se me antoja imposible que el jefe de la Policía ya esté sacando sus cosas de la oficina, como lo afirman algunos policías. Desde hace unos meses en “radiopasillo” se escucha con insistencia que Luis Alberto Campa Lastra va a “tirar la toalla”, y que se va a buscar la diputación local o se va de asistente con “el Chito” Díaz, quien desea suceder al chapito Bours. En pocas ocasiones en que he lograr cruzar palabras con Campa Lastra, hemos hablado del tema y en ningún momento ha pensado renunciar al cargo. También dicen que Octavio Salazar Alonso se brinca de la subdirección a la jefatura, y que Francisco Gutiérrez Tabanico será el nuevo subjefe. Son situaciones irreales, pero en esta época todo puede pasar, todo es posible, hasta esos cambios que por el momento sólo se trata de rumores. Aunque viéndola bien, si se dan esos cambios no durarían mucho, pues la salida de Espino del ayuntamiento, quien buscará la diputación federal, provocaría otros cambios y en todos los mandos. En fin no hay que apresurarse, sabemos que muchos policías quieren un cambio en los mandos medios y en las cabezas, pero aquí vale más el dicho de: “Más vale malo conocido, que bueno… pa’ que te cuento”. No hay preguntas No hay posdatas Sólo una petición de ayuda, quien quiera echarle la mano de manera económica al profesor Rodolfo López Plata acuda a su casa, contácteme, o acuda hoy a las 8:00 horas a un café en la calle Nueve y avenida Vicente Guerrero. |