La primera vez que lo tuve cerca fue a escasos metros. Cinco para ser exacto. Se le veía jovial. Sin canas, quizá hasta con menos graduación en los lentes. Sereno, pulcro en su vestir.
Todavía no sepultaban el cuerpo del marino que fue muerto en el operativo que realizó el gobierno federal en contra de la banda y el capo mayor de los hermanos Beltrán Leyva, cuando sicarios asesinaban con el sello de la mafia a su familia.
María estaba muy contenta, durante un año trabajó muy duro para reunir la cantidad necesaria para comprar los regalos navideños que sus hijos habían soñado.
El pasado jueves, el Teatro Río Colorado vistió sus mejores galas y dio paso al talento sanluisino (aplausos) donde propios y extraños se divirtieron de lo lindo.
El pasado fin de semana asistí como muchos padres de familia al campo deportivo del óvalo del Bosque de la Ciudad donde se inauguró un torneo de futbol.